miércoles, 6 de junio de 2012

c'est fini!

Hoy Jasimón se ha despedido de nosotros y a mi me ha dado una pena loca, de la de torcer el morro y arrugar los dedos de los pies. Hoy es el último día de clase y Jasimón se ha encargado de recordárnoslo como no lo hizo Beltrán ni la de latín ni lo hará el pardo de ILHENT. Jasimón nos ha pedido perdón y nos ha dicho que se lo ha pasado muy bien. Ha sido un poco como en el cole: yo también voy a echar de menos a Jasimón. Echaré de menos las interminables tardes en la primera fila del aula 502 de interfacultades con Helena, Yaiza, Bea y Alicia. Echaré de menos a Jasimón porque a Pherpa y a Fucking Poet ya los estoy echando de menos. Echaré de menos FYL, los miércoles y el grupo de teatro. Echaré de menos pasear por Zaragoza y hacer turismo por las bibliotecas, pero eso ya es otra historia y ya lo echo de menos. Y habrá que ir dejándolo. Echaré de menos a la parda que se va a vivir su sueño a Madrid, y la lloraré desde mi casa de la Madalena, pero la querré mucho y la entenderé porque va a hacer lo que tiene que hacer, lo que yo ya he hecho y me ha salido rana. Supongo que cuando a esa parda las cosas le vayan un poco menos bonitas de lo normal se acuerde de lo mucho que le he llorado yo este año y de lo feliz que soy ahora. Feliz o calmada, quémásdasinoimporta. Yo también echaré de menos al chico de los suaves, a todos los chicos de los suaves y mi blog ya parece un metroflog. No se puede tener impulsos. No se puede bloggear desde clase de ILHENT y desde un ordenador que no es el mio. No se puede. No echaré de menos las clases de ILHENT porque no me gustan y porque no me dará tiempo: estaré estudiándolo este verano y el año que viene probablemente volveré a tener ILHENT y nunca me darán la I de FI porque suspenderé ILHENT y lloraré en un baño y seré de esa gente que jamás aprobará una asignatura de la carrera y será una priguels toda su vida. Si tengo que serlo, quiero dedicar mi vida de no-filóloga a vender bebidas alcohólicas a entrañables alcohólicos detrás de un cristal antibalas en un pueblo de Castilla. Los pueblos de Castilla equivalen a los barrios marginales de Nueva York, de eso estoy segura.
Veis por qué no se puede escribir así?
Me voy a llorar a un baño de inter. Cosas peores se habrán visto.
No me lo tengáis en cuenta.

4 comentarios:

Adrián Gonzalo dijo...

No es un comentario muy constructivo, pero me gusta mucho esta entrada del blog =D Otras también, pero en otras no te lo digo. Y en esta sí.

J dijo...

Gracias, Julia....

julia dijo...

No hay de qué! Y tú eres...?

Anónimo dijo...

Un aludido contento...