sábado, 17 de marzo de 2012

Corazón coraza.

Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero

porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre

y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.

Corazón coraza, Mario Benedetti

Aunque esta herida duela como dos y duela más que un piercing del ombligo infectado, que un tatuaje en la parte superior del pecho, que un parto múltiple sin epidural, que una sonrisa perfecta que se parte en dos por un golpe de suerte. Que un adiós. 


julia

martes, 6 de marzo de 2012

Anticipa

El te quiero que se pierde entre los pitidos y que solo recibe como respuesta "Duración de la llamada: 18:27"

sábado, 25 de febrero de 2012

El sentimiento de culpa o la dieta de las acelgas.

Llámalo sinestesia o llámalo tontería, pero para mi las letras y los números tienen colores. Y los sentimientos tienen comidas. Mi sentimiento de culpa se traduce en 300 gramos de acelgas cada noche y una patata. En días como hoy, cuando la culpa me mira desde la estantería y como escrita por Isabel Allende, hay un extra de acelgas y de mantas en mi cama.
Cuando me siento culpable, como acelgas. Me siento culpable muchas veces así que supongo que tengo suerte de que la culpa tenga forma de acelgas y no de chocolate, de tarta o de pizza de queso. No siempre se puede huir de la culpa y a mi la culpa me alcanza cada vez que me paro a pensar. Y con la culpa, las acelgas. Y con las acelgas, el hambre a las dos horas de haber comido, y la consiguiente culpa. Y así un círculo vicioso en el que me metí de alguna manera injusta.
No es un autocastigo, es un equilibrio. Por lo visto la alegría debe ser hipercalórica y mi cuerpo debe estar buscando su punto medio. Llámalo tontería. Que todos lo sabemos. Que el equilibrio es imposible.


julia
(que se declara inocente)